Con frecuencia se confunde “criar con respeto” con “criar sin límites” y nada dista más de la verdad. La crianza consciente o respetuosa hace énfasis especial – entre otros puntos – en que los límites claros son las sanas protecciones que necesitamos para transitar por la vida sanamente. Quien piensa que sólo hay dos opciones en el menú de las relaciones humanas – límites rígidos o no  límites -, se está perdiendo de lo que transcurre entre estos extremos: los límites claros que construyen familias sanas. 

Crianza Respetuosa

Hay una relación posible basada en el respeto y los límites claros.

Es en ese espacio donde suceden las experiencias agradables con límites que las guíen, pero que no las coarten, con consecuencias que inviten a la reflexión y no al miedo, con exploraciones necesarias y sin desconfianza. Es en ese espacio donde cabe la mirada amable y profunda del niño que fuimos para comprender el adulto que somos, adueñarnos de lo que nos trajo hasta aquí – aceptando que es parte fundamental de quienes somos como papás-, y tomar decisiones realistas respecto a la experiencia de crianza que queremos vivir ahora junto a nuestros hijos. 

Mi invitación es a que mires más allá de tus propios miedos, que descubras que detrás de los castigos y las prohibiciones, que sólo generan miedo y distancia, hay una relación posible basada en el respeto y los límites claros y que te des cuenta de que la búsqueda en este camino se convierte en una mirada interior  que nos obliga a re enfocar lo que creíamos de la crianza. Quien acepta esta invitación está dando el primer paso a una relación armoniosa y disfrutada con sus hijos y con la vida. 

 

Crianza Respetuosa - Encuentro Digital Marzo