Modo Mamá

¿Cómo entender a tu recién nacido?

Por Lorena Jiménez @familykids

Cuando nace un bebé, la dinámica y acople con su madre y familia debe ocurrir en base a sus necesidades, pues él es prioridad y las necesidades tanto de la madre como de la familia van a un segundo plano.

Para esto es importante entender, de manera consciente, la naturaleza del bebé y abrir paso al acople familiar, así conseguimos disminuir, o de plano eliminar, sentimientos de frustración, incompetencia o ansiedad en la madre. En mi experiencia como psicóloga, consejera de lactancia y ahora doula en formación, he tenido la oportunidad acompañar a muchas madres durante las primeras horas de nacido de su bebé, momento en el que considero clave para dicho acople y, sobre todo, el entendimiento y desarrollo del instinto maternal.

En dicho momento la madre se encuentra vulnerable por el complejo proceso que está viviendo, acompañado de muchos pensamientos que pueden hacerla dudar de su instinto maternal. Aunado a esto, en oportunidades, personas cercanas a la madre pueden aconsejar actitudes contrarias a ese instinto que está despertando y, como consecuencia, aumenta la confusión.

Tales consejos suelen ser: “no lo cargues mucho que se malacostumbra a estar en brazos, amamanta cada 3 horas no antes, nació malcriada, no te dejes que te está manipulando”. Es en este momento cuando se vuelve necesario hablar de la gestación extrauterina y de cómo afecta el desarrollo del bebé.

Imaginen esta escena. Durante los meses gestacionales tu bebé se encuentra en un lugar perfecto: acompañado constantemente por mamá, a una temperatura perfecta, alimentándose cada vez que quería, escuchando su voz y los latidos de su corazón, sintiendo cómo la barriga cada vez más lo abraza (el tacto es el primer sentido que se desarrolla en la gestación), balanceo constante y, de un momento a otro, sin un tiempo de transición debe adaptarse a estímulos tales como las superficies planas, diferentes temperaturas, ruidos, olores, luces e incluso de la separación de su madre.

Debemos entender que los bebés no mantienen noción de tiempo y espacio, y lo que para la madre puede ser una separación corta y cercana, para el bebé no lo es. Todo este proceso de adaptación genera, en los bebés, estrés y altos niveles de cortisol y la única forma en la que sabe expresarse es con su llanto. Ante cualquier amenaza (física o emocional), su mecanismo de defensa será llorar de manera alarmante hasta que su hábitat (madre) lo contenga en brazos.

Otro punto importante a tener presente es el estado físico del bebé recién nacido. Sus sistemas se encuentran inmaduros (respiratorio, gastrointestinal, visual, nervioso, entre otros) y su cerebro aún está en formación, por lo que actúa de manera instintiva y desconoce algún mecanismo de regulación que no sea estar con su madre ya que, para él, lo normal y conocido es estar en su regazo.

Es debido a lo mencionado anteriormente, que promuevo la lactancia materna, masaje infantil, colecho, método canguro entre otros, ya que, son herramientas que nos ayudan a bajar los niveles de estrés tanto en la madre como en el bebé, permite que la conexión entre ellos profundice cada vez más y facilitan la adaptación del recién nacido.

Para que tu bebé crezca sano y feliz, establece el cumplimiento de sus necesidades como prioridad y no le niegues ‒en ningún momento ni por ningún motivo‒ afecto, contacto y contención.

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