Rol del padre los 2 primeros años de vida

Rol del padre los 2 primeros años de vida

Por: Lorena Jiménez (@famikids) El rol del padre ha venido sufriendo desde hace un tiempo ataques de identidad que han ido apartándolo del proceso

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Por: Lorena Jiménez

(@famikids)

El rol del padre ha venido sufriendo desde hace un tiempo ataques de identidad que han ido apartándolo del proceso de gestación, nacimiento y crianza. En ocasiones, algunos argumentan que la naturaleza “escogió” a la madre para el proceso de gestación y parto, por lo que el padre carece de rol alguno y esto es totalmente falso.

El rol del padre es importante y necesario para sus hijos, pues a través de su ejemplo activo brinda seguridad, integridad, desarrollo moral entre otros aspectos importantes y necesarios en el desarrollo psicológico y emocional de los más pequeños de la casa.

Algo particular ocurre durante los primeros dos años de vida de los pequeños de la casa, y es prudente que los padres puedan entender el proceso. En dicho período, el bebé se percibe a sí mismo como parte de su madre en cuanto a su desarrollo psicológico, emocional y social, por lo que su interacción con su padre puede ser diferente a lo esperado; en un grupo de masaje infantil un padre muy activo y empoderado en su rol me comentaba que se sentía un poco frustrado porque sentía que su bebé “lo odiaba”, ya que cuando lloraba él buscaba consolarlo pero no lo lograba por más que lo intentara, mientras que la madre al alzarlo lo calmaba de inmediato.

Este tipo de situaciones pueden presentarse reiteradamente y esta es la razón, la función del padre como apoyo emocional se divide en dos momentos según el desarrollo del bebé: el primero como sostén emocional los primeros dos años de vida del bebé y luego como apoyo a la separación de la diada a partir de los 2 años, momento en que el niño comienza la construcción del yo (los mal llamados “terribles 2”). Hoy hablaremos específicamente acerca de cómo el padre puede brindar el sostén emocional. Laura Gutman en su libro “La maternidad y el encuentro con su propia sombra” nos describe en cinco pasos cómo hacerlo:

  1. Facilitar la fusión mamá-bebé, permitirla y defenderla: para que una madre pueda sumergirse en la fusión necesita despojarse de todas las preocupaciones materiales y necesita delegar las tareas que no son imprescindibles para el bienestar del niño.
  2. Resguardar el nido, proteger, defender de las críticas: ser un intermediario, constituirse en una muralla entre el mundo externo y el interno; el hombre debe velar porque la madre y el niño dispongan de momentos de silencio e intimidad alejados de toda crítica.
  3. Apoyar activamente el acompañamiento afectuoso a la madre: esto permite a la madre no asustarse de sus partes ocultas, confiar en el nuevo proceso y saber que hay una mano tendida para los tramos más duros.
  4. Organizar el funcionamiento familiar y resolver cuestiones del mundo material: manejar temas como el dinero del hogar para cubrir las necesidades básicas de la diada mamá-bebé le permite a la madre sostener dicha fusión.
  5. Aceptar y amar a su mujer en su nuevo rol: es tiempo de aceptación, observación y compenetración.

Dentro de esta dinámica temporal familiar, es prudente que el hombre se sostenga en su propia estructura emocional, por su trabajo y lugar de identidad, por su autonomía y tiempo de ocio. Ya que, dependiendo de su propio sostén emocional, podrá apoyar a su esposa y de esta manera sostener la diada.

Dicha dinámica familiar tendrá lugar los primeros 20-24 meses de vida, luego comienza un proceso nuevo en el que el padre se convertirá en protagonista para la separación de la diada mamá-bebé.

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